No, caballero, no tengo tiempo para este tipo de futilidades.
Y ya que mencionó a su nieta ¿no estaría más a gusto jugando a la Barbie con ella?
Que seguro que con esa pinta de viejo verde le apetece tocar a la muñeca rubia y aprovecharlo para toquetearse.
(A sí misma) ¡Qué asco de transporte público! Si por lo menos hubiera ido en metro hoy, me habría enterado de los titulares de la Razón y habría escuchado veinte veces que él de las cejas es un gilipollas.